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martes, febrero 08, 2022

«Mano de santo», la novela del fallecido Miguel Marinas, se presenta en Madrid

«Mano de santo», la novela del fallecido Miguel Marinas, se presenta en Madrid – TAM-TAM PRESS



Los escritores Ada del Moral, Luis Mateo Díez e Ildefonso Rodríguez se encargarán de presentar «Mano de santo. Crónica» (Joaquín Gallego Editor), la novela que Miguel Marinas vio publicada a finales de 2021, poco antes de su repentino fallecimiento, y en la que trabajó durante los últimos años de su vida, a partir de sus recuerdos de infancia y juventud.

La presentación tendrá lugar el miércoles 9 de febrero, a las seis de la tarde, en la Biblioteca Municipal Iván de Vargas (C/ San Justo 5), en Madrid.

Fragmento de «Mano de santo»:

Lo que sigue es el rumor de un tiempo que transcurría casi en blanco y negro, porque el tecnicolor era claramente otra cosa. Era cine. Los sábados de colegiales con babis atados al cuello como capas, persiguiéndose a carterazo limpio (igual valía de escudo que de cimitarra la cartera) eran los pocos momentos reales que abrían un boquete en la rutina y la convertían en episodio de colores imprevistos. A veces lo hacían las voces de los charlatanes que ponían una tortuga en la mesa mientras vendían ungüento de serpiente y se cortaban un poco el dedo gordo para hacer ver el rápido efecto curativo echando un pegote del producto sobre el tajo, y luego pasaban a ofrecer, con total dominio de sí, pares y más pares de calcetines de nailon que llamaban de capitán general con mando en plaza. Otras, venía una procesión con incienso y tomillo y pétalos de rosa por el suelo, o una exposición mayor del santísimo a la que iba la gente por devoción y los niños obligados y entraban como mares o se veían cosas al mirar a los santos a la cara por entre el humo.
El aluminio, la tele, las mesas de formicas se abrían paso y convivían con calendarios de papelera con recibos de la luz y con imágenes de san Pancracio en los bares, Sagrados Corazones en las salitas de las casas y estampas de toda la corte celestial en los vasares de la cocina…

José Miguel Marinas. Fotografía: Rafa Murciego.

José Miguel Marinas Herrera, polifacético profesor, sociólogo, pensador, poeta y escritor, falleció de repente el pasado viernes 7 de enero de 2022, al caer la noche, a los 73 años de edad:

sábado, enero 15, 2022

Miguel Marinas. Tela marinera, por Victor M. Diez

Miguel Marinas. Tela marinera – TAM-TAM PRESS



El poeta leonés Víctor M. Díez dice adiós al amigo José Miguel Marinas Herrera, fallecido repentinamente el pasado viernes 7 de enero de 2022…

TELA MARINERA

Por VÍCTOR M. DÍEZ

Hacías decir. Así, como con el dedo trazando un mapa: mostrabas la escucha y sus perfiles; el fandanguillo de las cosas, de la cosa en sí. No sé bien cómo decir… y eso era materia de una conversación a la máquina de coser: Jó, sé, Mí. Cada silaba, una puntada. Una nota en el pentagrama de la Casa de los Botones, El deje Ejido del Ejido Quintín, quesos Tory y Villa Evarista. El saludo con eco celestial leonés: adiós, diós…

Llevabas los detalles en la misma punta de la lengua. Se cuenta cuando te quedaste sin voz en tu debut como cantante con orquesta. También se dice que no quisiste cantar de lo otro. Tú, que tanto y tan bien cantabas, que tan bien decías tanto. Pero, Tropicanas y eucaristías aparte, tú siempre traías mambo, un trópico ajustable y compartible. El buen tempo traías, mi hermano.

Hablar por hablar, ni por esas. Hablar asomados, si acaso. A la madrugada, al abismo, al flamenquito. Al mundo desde la terraza de Benito. Cosmopolita de barrio con guayabera de pastor. ¿Te acuerdas de las gitanillas del Rastro saliendo del Culto a campanearse, como aquella tarde en Cascorro? ¿Te acuerdas de aquella noche en El Candelas? ¿Y del mesón gallego junto a la Encendida? ¿Y del caballo rojo, y de Enrique el del Celso y de Sebito el del Montecarlo? ¿Te acuerdas de los pies del Cristo que daban miedo, de cuando la Calle Ancha era estrecha?

Dices tú, Pénjamo. Si nos hizo a todos vecinos de Guanajuato, el putas. ‘Que yo parecía de Pénjamo, Me dijo una de Cuerámaro (Pos ora pos mire señora) Que soy de Pénjamo… Lo habrá notado Por lo atravesado Que somos allá pues’. Jodido, Infante del alma. Y a la postre, en la vidriera irrespetuosa de los Marinas, dizque asoman Antolín y Josefina. El Bronx y Colloto ponen acentos en las aceitunas. Van del bracete Lacan y Cantinflas; Barthes y Maruja la del Barranco; una vecina al sol de la caja de ahorros, Marisol y Gustavo Bueno.

La otra tarde vi-yo-ver, vi gen-te querer… a tu hermano, a tu compañera, a tus hijas e hijo, a una brocheta de tus nietos, a un puñado de amigos… y sí estabas tú, Miguel.

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