miércoles, febrero 27, 2019

En España pronto habrá desempleados crónicos

En España pronto habrá desempleados crónicos

“En España pronto habrá desempleados crónicos”

“La biotecnología y la información darán la posibilidad de ingeniar la vida de nuevo”, afirma el pensador israelí



“En España pronto habrá desempleados crónicos”

El historiador israelí Yuval Noah Harari (Kim Manresa)









Yuval Noah Harari (Kiryat Atta, 1976), historiador y escritor israelí, profesor en la Universidad Hebrea de Jerusalén, se hizo popular gracias a la publicación de Sapiens: De animales a dioses. Una breve historia de la humanidad y a Homo Deus: Breve historia del mañana. Recibe a La Vanguardia en su casa de Tel Aviv para analizar su último libro: 21 lecciones para el siglo XXI.
¿Quién es Yuval Noah Harari, cómo se presenta?
Soy un historiador que entiende la historia no como el estudio del pasado, sino como el estudio del cambio. Nací en Kiryat Atta, donde residí hasta los 17 años. Estudié en la universidad en Jerusalén, y en Oxford hice mi doctorado. Dos o tres meses de servicio militar en Israel y entendí que no era lo mío.
En Homo Deus hace referencia a la filosofía del futuro. ¿Qué ofrece ahora en su nueva obra 21 lecciones para el siglo XXI?
Un libro sobre el presente. En temas como inmigración, calentamiento global, terrorismo o “fake news”, al final las percepciones del pasado y del futuro deben reflejarse en como nosotros pensamos y actuamos en el presente. Gran parte del libro contiene crítica sobre el orden liberal, espero que la gente lo entienda.
¿Y qué revoluciones prevé para nuestro siglo, el siglo XXI?
La revolución más grande es la combinación entre la biotecnología y la revolución de la información, que producen la posibilidad de ingeniar la vida de nuevo. Ingeniar de nuevo al ser humano, nuevas entidades con formas nuevas que no existían antes.
¿Es la gran revolución?
Sí, y de ella cuelgan muchas revoluciones económicas, sociales y políticas. Nadie sabe cómo será el mercado laboral en 20 o 30 años. Es a su vez revolución política: todos los modelos políticos que hemos heredado del s. XX ya no funcionan, y no está claro qué modelos políticos nuevos los van a reemplazar.
¿Algo importante relacionado con España?
El asunto de la revolución laboral. Hay una generación entera de gente que llegará a mi edad sin haber trabajado un solo día en sus vidas, desempleados crónicos. No es que falten en estos momentos puestos de trabajo, y no faltan desempleados, sino que hay puestos que no se pueden ocupar. Hay una brecha profunda entre los tipos de trabajo que aún existen en el mercado, las capacidades que exigen y la formación de la gente. La antigua idea de tener un puesto de trabajo de por vida es totalmente arcaica. Aunque tengas trabajo, cada cinco o diez años estarás cambiando de puesto. O cambiando de oficio.
Usted estudió en la universidad de los años 80 Y entonces decían que cada siete años el conocimiento humano en cada área se duplica. Hoy decimos que es cada dos años y medio. ¿Cómo afrontarlo? ¿Como se puede trabajar en un oficio cuando la información se duplica a si misma? Uno debe continuar estudiando todo el rato.... El modelo en que uno iba a la universidad, estudiaba un oficio y desde los 25 años hasta la jubilación vivía de la información acumulada, es totalmente inefectivo. Ahora, aunque tengas el mismo oficio durante 50 años, te actualizas. Nunca estás parado en el mismo lugar.
Incluso en el propio oficio.
Un periodista del 2018 no será el mismo como periodista en 2050. Habrá que afrontar cambios más extremos en los cuales no habrá trabajo como periodista. Si uno quiere trabajo tendrá que irse a otra área o reinventarse a sí mismo de nuevo en algo diferente.
¿Y en la organización política? Los partidos no han cambiado tanto en los últimos 100 años comparándolos con otras áreas de la vida.
Estamos viendo que los partidos alrededor del mundo se están colapsando, cada vez tienen menos relevancia, la mayoría desaparecen o se han debilitado mucho. De repente hay nuevas fuerzas. Sucede en Israel. Los partidos aparecen para un corto plazo y desaparecen. No está claro si van a necesitar hacer cambios en los mismos partidos, o reorganizarlos. Y en lugar de laboristas y conservadores en Gran Bretaña, que fue el modelo de partidos políticos en los 100 o 200 últimos años, habrá un modelo que cambiará o desaparecerá del todo. En la edad media y en la edad antigua no había partidos.
Hoy en día hay sistemas como internet y otros que tal vez permitan el retorno a la democracia directa de Atenas.
No está claro. En el caso de la Atenas antigua, un número reducido de gente privilegiada se sentaban juntos y decidían lo que iba a pasar, algo muy alejado de la visión que tenemos hoy de una democracia abierta. Hay muchos riesgos en la democracia abierta a todos, en un área en la cual los grandes problemas necesitan conocimientos científicos profundos que la mayoría de la población no tiene. Por ejemplo, no está claro si funcionará bien la democracia directa sin mediación de los expertos cuando la cuestión sobre la mesa es el calentamiento global o como frenar la evolución de la inteligencia artificial. Llevar cada resolución de un problema importante a nivel internacional y basarlo en la decisión de gente que no conoce la problemática en profundidad no es buena idea.
Empieza el nuevo libro con la sorprendente frase “en el mundo lleno de información no relevante, la claridad es fuerza”.
La mayoría de la gente no es capaz de entender qué pasa en el mundo, no por falta de información, sino lo contrario: por inundación de información. La capacidad de diferenciar entre lo que es relevante y lo que no está en un momento crítico. El problema no son las “fake news”, siempre las hubo. Es entender cuáles son los principales procesos y conflictos a los que nos enfrentamos. La atención de la gente se desvía y hay que saber distinguir. Nadie tiene ni la menor idea de cómo será el mundo en 2100, o incluso en 2050. Nosotros podemos planear diferentes posibilidades.
Citó la biotecnología. ¿Viviremos hasta los 200 años?
Es posible. A lo mejor parte de nosotros vivirá hasta los 200, pero la raza humana se va a dividir en castas biológicas. Grandes diferencias no solo en la esperanza de vida -unos que viven hasta 200 y otros que viven hasta 50-, sino también diferencias en sus capacidades. Capacidades físicas, mentales y emocionales. En el momento en que puedes descifrar la biología humana, los tipos de manipulaciones que puedes hacer con esto son casi ilimitadas. Puedes quedarte en el nivel del cuerpo y cambiar la carga genética, cambiar los sistemas orgánicos del cuerpo, puedes juntar el cuerpo orgánico a partes no orgánicas y crear ciborgs, desde manos biónicas hasta sistemas inmunológicos de millones de micro robots, que circulan por el cuerpo y refuerzan el sistema el sistema inmunológico orgánico. Hasta conexiones directas entre el cerebro y el ordenador, navegar en internet con la conciencia, almacenar parte de tu memoria en un almacenamiento externo. Usar diferentes capacidades que están colocadas en la nube, no en ti, o en alguna red. En el momento que se abre la puerta en la cual nosotros sabemos cómo conectar el cerebro a un ordenador, lo que hay detrás de la puerta nadie tiene ni una remota idea.
¿Cuándo sucederá la conexión entre el cerebro y el ordenador: 5, 50, 100 años?
En cinco años es muy improbable, pero un día sucederá. En 40, o 80, o 200 años, nadie lo sabe. Típico de las revoluciones científicas de este siglo es que algo que parece muy cercano nunca sucede y siempre hay problemas técnicos. Y resulta que es mucho más complicado de lo que habíamos pensado. Pero entonces, de repente, algo pasa mucho más rápido de lo que has esperado. Ocurre en genética. Se descifró el proyecto genoma humano a principios de los años 2000 pero muchas características, ya sean físicas o humanas, no están dominadas por un solo gen. Parece que la revolución genética tardará mucho más tiempo de lo que se ha pensado. Pero en el mismo tiempo habrá un salto adelante en la inteligencia artificial, mucho más rápido de lo pensado. Diez años atrás la idea de un coche autónomo o que un ordenador ganaría a un ser humano en los juegos del GO! sonaba imposible, ciencia ficción.
Aborda de crisis de las democracias liberales clásicas y subida del nacionalismo y populismo. ¿El liberalismo tradicional está en riesgo de extinción? ¿Qué nutre la ola de populismo que arrasa en muchos estados?
El liberalismo ya pasó por lo menos tres grandes crisis en el s.XX: la I Guerra Mundial, subida del fascismo y lucha contra el comunismo. La crisis actual es menos grave que las anteriores. No es necesariamente el fin de la democracia liberal, pero si una seria crisis. En mi opinión esto sucede porque el sistema liberal no tiene respuestas a los grandes problemas del s.XXI. La gente tiene miedo a lo desconocido, temen los cambios radicales que ahora suceden y que se van a suceder aún más en las próximas décadas. La gente busca algo estable y seguro a lo que puedan agarrarse, que sea eterno y que esté por encima de las cosas que cambian sin parar. Esto es lo que ofrecen el nacionalismo y la religión. Esto, desde luego, son promesas falsas. Ni el nacionalismo ni la religión tienen respuestas a las grandes preguntas del s.XXI. No hay respuestas en la biblia de qué hacer con el calentamiento global, con la inteligencia artificial, o la ingeniería genética.
El Papa Francisco considera que todo el caos geopolítico en Oriente Medio es como una 3ª Guerra Mundial, por la intervención de muchas potencias.
Es una afirmación exagerada. No es una guerra mundial, aunque si es en definitiva una crisis regional sin precedentes. Hubo un Oriente Medio relativamente estable durante décadas, desde el final de la II Guerra Mundial. Las fronteras, la tabla de ajedrez de Oriente Medio, se movía todo el tiempo. Había guerras pero las reglas básicas eran más o menos conocidas. En los últimos siete años hubo un colapso del sistema. No está claro que tipo de sistema nuevo les va a reemplazar.
En Siria e Irak Daesh fue vencido, pero los yihadistas se dispersaron a otros países y amenazan ahora con dañar a Occidente con ataques con cuchillos o atropellamientos.
Es psicología, es la última distracción. Mueren más europeos por un relámpago o por alergia a las nueces que por terrorismo. No sé qué ocurrirá en el futuro. Es posible que de repente consigan armas nucleares y vuelen Londres, y entonces la historia será totalmente distinta. Desde el 11-S, el terrorismo es un problema menor que se convirtió en un problema súper central que cambia el mundo por razones psicológicas. En el aspecto material, el daño en la vida humana y en el tejido de la vida es casi nulo. La fuerza del terror es la fuerza del show teatral. Impongo miedo sobre cientos de millones de personas cuando yo mato a decenas. A nivel psicológico eso es un éxito espectacular.
¿Los medios de comunicación colaboran con ello?
Hay una alianza estricta entre los medios de comunicación y el terror. Se dan ganancias el uno al otro. Los medios llevan el mensaje de los terroristas y los terroristas ayudan a los medios a vender y a traer espectadores, mirar la tele y escuchar la radio. Ellos no lo hacen a propósito, pero es lo que sucede. Supongo que cuando hay un atentado terrorista, se prefiere poner una noticia en la página 4. Cuando hay un atentado con atropellamiento se refieren a un atropellamiento, no a un atentado. En el momento en que no le den tanta repercusión a los atentados terroristas, bajarán mucho. Todo el objetivo del terrorismo es llamar la atención.
Hace un año estuve en Mosul, Irak. Me encontré con jóvenes prisioneros del Daesh. Maniatados, mirándome, decían: “nosotros ya hemos ganado”. ¿Es posible que ellos estén derrotados en el campo de batalla pero sus ideas -que ya están en todos lados- hayan logrado crear un tipo de califato digital que perdurará en el futuro?
Usted dice que su idea está en todos lados, ¿pero cual es esa idea?
En mi opinión, generar miedo sobre Occidente y dejar a la yihad ganar con más y más territorios.
¿En qué territorios ganan?
De momento en Oriente Medio han perdido, pero están en otros lugares, siguen la lucha.
Pueden causar mucho daño en diferentes formas, pueden desestabilizar el sistema político, pero no tienen un plan constructivo para un escenario diferente sobre cómo manejar el mundo, Oriente Medio, enfrentarse a problemas de la economía mundial, calentamiento global o revoluciones tecnológicas. Ellos tienen mucha influencia, y es totalmente negativa, pero no tienen un plan alternativo positivo.
¿Prevé que en los próximos años el mundo libre ganará a los yihadistas?
Los yihadistas no son el problema. Los yihadistas son como un mosquito o una mosca, ellos pueden causar mucho daño en el mundo cuando entran a un elefante en la oreja y el elefante se vuelve loco y empieza a destruir todo lo que hay a su alrededor. Pero por si mismos, su fuerza es totalmente marginal. Los problemas del mundo no son con los yihadistas. Los problemas del mundo están en el nivel geopolítico, son las tensiones entre Occidente con Rusia o China. La importancia de la yihad es casi exclusivamente psicológica.
Vivimos en la era del “fake news”, la información que yo entiendo como “periodismo McDonald’s”. ¿Qué ocurrirá en el mundo de la comunicación, que aun goza de mucha influencia en la opinión pública global?
La situación es menos grave de lo que se cree. Siempre hubo mentiras y “fake news” en la historia, en una escala todavía mayor a la actual. Todas las religiones, excepto una, son “fake news”. ¿Cuál es esa religión? Tu religión. Si preguntas a un judío, te dirá que el cristianismo es “fake news”. ¿Si preguntas a un musulmán te dirá: “que va, nosotros somos los verdaderos, el resto son falsos”. El periódico comunista central en la Unión Soviética se llamaba “Pravda” (verdad), y todos sabemos que lo que estaba escrito en “Pravda” era todo menos la verdad. Si comparas a Putin con Stalin, Putin es un niño pequeño con la desinformación que es capaz de generar. Stalin escondió con mucho éxito el asesinato de decenas de millones de personas. Gente en España o Israel pensaban que Stalin era el mesías más grande de la humanidad, mientras asesinó a millones y no tenían conocimiento. Hoy en día nadie puede ocultar asesinatos de millones de seres.
¿Otro ejemplo?
Putin puede intentar ocultar que en Ucrania mueren miles, y de alguna forma intenta ocultar que, efectivamente, Rusia está detrás de ellos. Si enlazo con lo que usted dijo, el periodismo McDonald’s, tenemos un problema con el modelo de la industria de la información. El modelo dominante hoy en el mundo de las noticias es el de noticias gratis, a cambio de tu atención. El producto real en la industria de las noticias ya no son noticias, sino la atención del público. La mayoría de la gente, lamentablemente, no es consciente de ello. Reciben un producto de muy baja calidad, y lo que le caracteriza es atraer su atención. Inventan noticias sensacionalistas, fabrican titulares que casi de forma inconsciente logren atraer un click. Este es el truco.
¿Cómo salvaguardamos a la humanidad de esto?
La solución ideal es cambiar el modelo de la industria de las noticias, pasar a noticias de calidad, que cuestan mucho dinero y no explotan mal nuestra atención ni la de los espectadores. La idea de que no se ha de pagar por las noticias, que son gratis, es algo terrible. La gente está dispuesta a pagar mucho dinero por buena comida, ropa de calidad, coches buenos… ¿Por qué no van a pagar por noticias de calidad?
¿Qué pasó hasta ahora?
Que todas las cosas están patas para arriba. Las previsiones optimistas de los años 90, que afirmaban que internet y la conexión entre las personas crearían un mundo mucho más harmónico, pacífico y libre, no se materializaron en absoluto. Muchas de estas nuevas tecnologías sirven para aumentar el odio, los miedos, de modo que ya no se puede llevar a cabo un diálogo racional y normal sobre temas de inmigración o terrorismo. Parte de la gente se encierra en sí misma en una burbuja en que solo gente que piensa como ellos se encuentra dentro de ella.
La crisis económica mundial, probablemente la más grande de la historia, y el terrorismo y la inmigración de forma general, han creado movimientos de extrema derecha nacionalista en Europa. En Italia han llegado al gobierno y cerraron las fronteras a los inmigrantes. ¿Continuará muriendo gente que intenta llegar a Europa?
No podemos predecir el futuro en una resolución tan exacta, esto depende de las elecciones que hará la gente. La inmigración es un tema político, los dos bandos tienen buenos argumentos, y el sistema democrático fue construido para afrontar estas cuestiones. Hay un intento de los dos lados de presentar el conflicto de la inmigración como el bien contra el mal. Por un lado, representa que el que se opone a la inmigración es un fascista racista, y por otro se presenta a los favorables como completos idiotas. Se puede y se debe manejar el discurso sobre la inmigración como cualquier discurso central en un país democrático. Hay otras preguntas mucho más difíciles en este momento. ¿Qué pasará? Depende de la decisión de la gente. En principio no es negativo que un país como Italia absorba millones de inmigrantes de África y que se incorporen a la sociedad italiana. Hubo muchos sucesos similares a lo largo de la historia. No hay ninguna razón biológica para negar que esto sucederá otra vez. Y no hay razón para negar que Italia decidirá “yo no quiero, yo no quiero asimilar a millones de gentes extranjeras y cierro mis fronteras”. Hay países que cerraron con éxito sus fronteras por decenas de años y aún están ahí. No hay forma de prevenir lo que va a ocurrir.
Hay en Europa decenas de millones de musulmanes. Hay quien dice que esto Europa pasará a ser “Eurabia” en el futuro.
Me parece totalmente absurdo. Cuando miras los verdaderos números ves que aquí hay un 4% de musulmanes, y ahí hay un 8%. Cuando se pregunta a la gente en las encuestas, ellos piensan que el 40% de los habitantes de Francia son musulmanes. Son tonterías. La gran mayoría de esta gente no quiere construir califatos islámicos en Europa. Ellos vinieron a Europa para vivir en una zona desarrollada, liberal y democrática. Por cada joven argelino francés que viaja a Siria para formar parte de Daesh, hay por lo menos 100 personas en Siria que querrían hacer el viaje contrario. Lo último que desean en la vida es un califato islámico, ellos quieren una democracia liberal. Las previsiones de la construcción de un califato islámico en Europa es parte de la gasolina que se echa para aumentar los miedos y los odios irracionales, y así desviar la atención de las preguntas realmente importantes.
¿Sus antepasados fueron sobrevivientes de la Shoá?
Parte de la familia se quedó al este de Europa, y fue asesinada en la Shoá. Pero mis abuelos llegaron a Israel antes del holocausto, a finales de los años 20 y 30.
¿Hasta donde su judaísmo y su identidad israelí influyen sobre lo que escribe?
Tiene mucha influencia el hecho de que vivo en Israel, y por tanto veo el mundo diferente de si yo viviese en San Francisco. Pero las básicas ideas, la comprensión del mundo es muy diferente de la comprensión del mundo judío. Es, definitivamente, diferente de las opiniones dominantes hoy en día en Israel, que van en dirección antiglobalista, muy encerrada, muy nacionalista… nos importa solo nosotros, y si el resto del mundo explota no nos interesa. Pienso justo al revés y no me parece importante lo que ocurre aquí, yo pienso que el destino de todos se va a decidir en procesos a nivel global, que están muy por encima de la capacidad de cualquier país o gobierno de moldear o dominar de forma unilateral.
De lo que usted ve hasta hoy, ¿cómo percibe el futuro del estado de Israel? Es un tema que evoca mucha pasión y debate en España.
Si miras atrás, entonces no hay duda que esto es uno de los proyectos que han tenido más éxito, tomando en cuenta las condiciones iniciales. Piensa donde estaba el movimiento sionista 100 o 120 años atrás durante el congreso de Basilea, y lo que ha podido lograr en estos 120 años. Si Herzl se levantara de su tumba y viera lo que se logró, está muy por encima de sus mejores sueños.
¿Habrá paz en Israel?
Cuando más enfocada es la pregunta, más variantes a tomar en cuenta. No hay ninguna posibilidad de predecir esto de forma lógica. Es posible que Israel prospere, es posible que desaparezca, es posible que se convierta en una teocracia militar o es posible que se convertirá en la Corea del Norte del Mediterráneo.
¿Le ha sorprendido el éxito global de sus libros?
Hoy ya no. Porque ya estoy en esta edad. Pero al principio sí, absolutamente. El primer libro “Sapiens. Breve historia de la humanidad”, fue escrito únicamente para el público de Israel. Solo después de su gran éxito aquí pensamos en la posibilidad de traducirlo. Fuimos a diferentes editoriales y ninguna la quería, y yo tampoco tenía talento en el área de promoción. Es un talento escribir libros, pero es otro muy distinto comercializarlos. No teníamos éxito en ningún hueco en el mundo, y entonces mi marido decidió tomar las riendas. Él es un hombre de marketing, mucho mejor que yo, y consiguió encontrar a los agentes e ir a las editoriales y convencer, y tuvo mucha confianza en que éste libro podía conquistar el mundo. Y tenía razón.
Alguien le ha presentado en España como ateísta, vegano y homosexual. ¿Es correcto presentarle de este modo?
Referente al veganismo, lo cambiaría a Vegan Friendly. No quiero convertirlo en una religión, como los religiosos que consideran que si hay una gota de leche ya está prohibido. Sé que hay en esta área mucho puritanismo, gente muy integrista y por eso digo que no cumplo estrictamente todo.
¿Si estuviese en mi lugar, que se preguntaría a sí mismo?
Buena pregunta. Me preguntaría a mí mismo que me preocupa más sobre la propia escritura. Qué peligro hay en una lectura incorrecta. Cuando empecé este proyecto de escribir el libro, me vi en una posición muy conflictiva por mi parte. Un libro así, por un lado, habla del orden que aún existe en el mundo que es el orden liberal, el orden mundial que tratamos al principio. Para afrontar los desafíos del s.XXI estamos obligados a caminar por encima del orden liberal que nosotros conocemos y crear algo nuevo. Para ello, necesitamos también destruir parte del orden liberal. Si nosotros nos agarramos al sistema y nos negamos a cambiarlo, no seremos capaces de afrontar los desafíos, especialmente los desafíos de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la biotecnología. Por otro lado, lo que pasa en el orden político en el mundo, el orden liberal está atacado no por gente que lo quieran mejorar e ir adelante, sino por diferentes fantasías nostálgicas, nacionalismos y religión, que quieren destruir el orden liberal para dar marcha atrás. Mi miedo es que cada vez que diga algo contra el orden liberal, cuando estás descubriendo parte de sus cimientos inestables, eso fortalezca las fuerzas nostálgicas, nacionalistas y religiosas.

miércoles, febrero 06, 2019

Magnus Enzensberger

Magnus Enzensberger



"Cuarenta preguntas trampa sobre Europa" 
por Magnus Enzensberger.
    

FRANKFURTER ALLGEMEINE SONNTAGSZEITUNG FRANKFURT
31 diciembre 2012

Una mujer inteligente y que ocupa una alta posición, afirma: "Si el euro fracasa, Europa Fracasa". ¿Se trata de...
1 . una amenaza? Sí ? * No ?
2 . un modo de disculparse? Sí ? No ?
3 . o sencillamente una idiotez? Sí ? No ?
4 . ¿Tiene la impresión de que este continente aún existe mientras que, a lo largo de los dos últimos milenios, el talento, el denario, el florín, la lira, el leptón y el reichsmark han desaparecido?
Sí ? No ?
5 . ¿Sabe quién inventó el término "euro", que nadie pronunciaba antes de finales del siglo XX? 
Sí ? No ?
6 . ¿Es capaz de descifrar acrónimos como BCE, FEEF, MES, ABE y FMI? 
Sí ? No ?
7 . ¿Tiene la impresión de que la mayoría de los países europeos ya no están regidos desde hace tiempo por instancias elegidas democráticamente, sino por acrónimos?
Sí ? No ?
8 . ¿Ha elegido usted a esas organizaciones? Sí ? No ?
9 . ¿Se mencionan en la Constitución alemana o en otra Constitución de la Unión Europea? 
Sí ? No ?
10 . ¿Le han anunciado en algún momento en los últimos años, que no había "otra alternativa" a las decisiones de estas instituciones?
Sí ? No ?
11 . ¿Es cierto que los indigentes, los toxicómanos, los asalariados o los jubilados no tienen derecho a pedir financiación, al contrario que los miembros del Eurogrupo o los consejos de administración de los bancos? 
Sí ? No ?
12 . ¿Estas peticiones se satisfacen regularmente? Sí ? No ?
13 . ¿Ha escuchado últimamente el término técnico "represión financiera"?
Sí ? No ?
Si su respuesta es afirmativa, ¿qué es lo que designa?:
14 . ¿una reducción de las pensiones? Sí ? No ?
15 . ¿un aumento de los sueldos? Sí ? No ?
16 . ¿un aligeramiento de la deuda? Sí ? No ?
17 . ¿una retención obligatoria? Sí ? No ?
18 . ¿la inflación? Sí ? No ?
19 . ¿reformas monetarias? Sí ? No ?
20 . ¿Conoce el nombre y la dirección exacta de los "mercados" que dictan a los salvadores del euro lo que deben hacer?
Sí ? No ?
21 . ¿Los guardacostas deben garantizar que los pasajeros en peligro no representen "riesgos sistémicos" antes de salvarles?
Sí ? No ?
¿Está de acuerdo con los siguientes puntos de vista?
22 . "El poder es el privilegio de no tener que aprender". (Karl Deutsch, 1912-1993) Sí ? No ?
23 . "Una vida sin consejo constitucional sería posible, pero carente de sentido". (el carlino de Loriot [el humorista alemán declaró un día: "Una vida sin carlino sería posible, pero carente de sentido"])
Sí ? No ?
24 . "Tomamos una decisión, luego la ponemos sobre la mesa y esperamos un poco a ver qué pasa. Si no provoca protestas, ni motines, porque la mayoría de la gente no comprende nada de lo que se ha decidido, continuamos, paso a paso, hasta al punto de no retorno".(Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, 1999.) 
Sí ? No ?
25 . "Los responsables políticos son como jinetes mediocres, tan absorbidos por los esfuerzos que realizan para mantenerse en la silla, que ya no son capaces de atender a la ruta que deben seguir". (Joseph A. Schumpeter, 1944)
Sí ? No ?
26 . ¿Sabía la Comisión Europea qué significaba el término extranjero "subsidiariedad"? Y si es que sí, ¿se le ha olvidado? 
Sí ? No ?
¿Qué designa la expresión "flexibilidad cuantitativa"?
27 . ¿un ejercicio de yoga? Sí ? No ?
28 . ¿una aceleración del ritmo de la plancha de billetes? Sí ? No ?
29 . El profesor de Derecho constitucional Christoph Gusy, de Bielefeld, ¿tiene razón cuando declara [acerca de la ley que autoriza la conservación de los datos]: "En el momento en el que hay un comedero, los cerdos se abalanzan sobre él"? 
Sí ? No ?
30 . ¿Logra seguir el discurso metafórico delirante de los salvadores del euro o le resulta marcial, confuso, incluso ridículo? ¿Sabe distinguir entre un mecanismo de estabilidad, una palanca, un "bigbazooka", un Gran Berta, un cortafuegos y un plan de rescate?
Sí ? No ?
31 . ¿Confía en el futuro diciéndose a sí mismo, como dijo [el Charlie Chaplin alemán] Karl Valentin: "Con un poco de suerte, no será peor que ahora"? 
Sí ? No ?
32 . Si la introducción de un nuevo papel moneda resulta que no desemboca en la integración de Europa sino en su división, y no en comprensión sino en odio y en resentimiento, ¿le parecería correcto abandonar en lugar de agachar la cabeza? 
Sí ? No ?
33 . ¿A menos que una decisión así, que heriría el orgullo de los políticos responsables, sea impensable?
Sí ? No ?
34 . ¿Existe una Europa más allá de las instituciones de la UE y de sus 40.000 funcionarios, o bien son los únicos representantes de nuestro continente cuya voz cuenta? 
Sí ? No ?
35 . ¿A estas personas les corresponde decretar quién debe considerarse "antieuropeo"? 
Sí ? No ?
36 . ¿Comprende por qué los responsables políticos europeos ignoran los tratados de Roma o de Maastricht, como si jamás hubieran firmado estos textos? 
Sí ? No ?
37 . ¿Tiene la impresión de que a los responsables políticos les gustaría prescindir de los referéndums y de los votos, pues en cuanto la población asume una postura corren el riesgo de entorpecer sus esfuerzos para tranquilizar a los "mercados"?
Sí ? No ?
38 . ¿La democracia realmente es tan mala idea como para poder renunciar a su necesidad? 
Sí ? No ?
39 . ¿Acaso el ejemplo de China no demuestra que se puede prescindir de ella y convertirse en una potencia mundial en la era de la globalización? 
Sí ? No ?
40 . Por consiguiente ¿acaso la puesta bajo tutela política de los ciudadanos no es inevitable y su expropiación económica, la consecuencia lógica? 
Sí ? No ?

El "euro-cuestionario" de Hans Magnus Enzensberger aparecerá en el prólogo de un nuevo libro del economista [alemán] Joachim Starbatty, Tatort Europa [Europa, escena de crimen], que se publicará en febrero de 2013.

Hans Magnus Enzensberger (1929) es un escritor, poeta y periodista alemán, conocido por sus opiniones a contracorriente. Es una referencia fundamental de la literatura alemana desde los años 60, usando numerosos seudónimos. Galardonado en 2002 con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid. "El gentil monstruo de Bruselas o Europa bajo tutela" (Anagrama), su última obra publicada en 2011, ha tenido un fuerte eco.

sábado, enero 19, 2019

Ibrahím B.: 'Homo Sampler': La elocuencia del 'coolhunter' lit...

Ibrahím B.: 'Homo Sampler': La elocuencia del 'coolhunter' lit...: (Conversaciones con Eloy Fernández Porta) EFP en La Casa Encendida. Foto de Daniel Blanco. (*Nota al lector. La siguiente entrevista ha...



(*Nota al lector. La siguiente entrevista ha sido originalmente publicada en el suplemento El Día Cultural en unaversión reducida —disponible también en Berliner con una breve introducción—. Aprovechando, pues, las ventajas de la blogosfera, a continuación les ofrecemos el contenido íntegro de la entrevista con Eloy Fernández Porta, autor del ensayo Homo Sampler. Disfruten del show.)
«Hablar de cultura de consumo es hablar, en primer lugar, de un impulso primordial: el de devorar.» A mí estome parece una metáfora estupenda de su obra ensayística: esa «obligación de leerlo todo» a la que Pierre Bayard se refiere en Cómo hablar de los libros…. Algo muy capitalista, vaya: acumulación de información en cantidades desmesuradas.
Pues suena razonable, pero ¿qué es lo "desmesurado"? Temo que este término, y los relacionados, cambie con cada generación. Me he encontrado con profesores universitarios de cincuenta años que me reprochan "usar demasiadas referencias" y con blogueros que me afean no haber hablado de videojuegos, de dramaturgos o de otros escritores catalanes. Uno tiene tendencia a ordenar toda esa información, a someterla a estructuras como la del ensayo sobre RealTime, que está organizado en veinticuatro secciones, como una "reconstrucción del día". Por eso ahora mismo no me veo capaz de tener un blog, que me parece un medio disperso en el mejor de los sentidos, aun cuando veo que muchos autores son bien capaces de bloguear con una mano y escribir novelas con la otra.
UrPop, RealTime, TrashDeLuxe, Afterpop… ¿Y esa obsesión suya por la taxonomía y la jerga coolhunter? Que a mí me parece dabuten, oiga.
La figura del coolhunter se me antoja como una figura de conocimiento, quizá la que mejor representa nuestra época. En su sintento de comprender la economía cultural del momento, el coolhunter se ve obligado a realizar varias actividades simultáneas, y aparentemente contradictorias: prever el futuro inmediato, y realizarlo en el momento en que lo enuncia; romper con la moda imperante, pero también restablecer otra nueva; introducir un nuevo criterio de valor, pero también reafirmar alguno de los anteriores. Eso es pensar en el capitalismo; situarse "fuera de él", como ha pretendido el humanismo clásico, es una pretensión inútil. Este aspecto lo ha señalado William Gibson en sus novelas, que tratan casi exclusivamente de los aspectos cognitivos y perceptuales de la sociedad de la información, y que están protagonizadas por organizadores y filósofos de los datos. No es raro que en esa investigación haya acudido a la figura del cazador de tendencias como figura cognitiva central, en su novela Mundo espejo. Por lo demás, el coolhunter corre el riesgo de ser devorado por la moda o por una tribu de jebis; ambos aspectos los he intentado abordar en Homo Sampler. En cuanto a la terminología, para mí es sólo "el nombre de la cosa"; me interesa más el contenido de esos términos, aunque ya me figuro que el membrete puede llamar más la atención. Si a veces uso categorías que recuerdan más a una revista de tendencias que a los estudios académicos es porque las primeras me parecen más sintéticas y más prácticas, i.e., el término "UrPop" me parece más claro y eficiente que, digamos, "el despliegue del neoprimitivismo simulado en el espacio del hiperconsumo".
Son muchos los fragmentos diseminados a lo largo de su ensayo que desprenden un poso de necesaria —y relativizadora— sociología de la literatura. ¿Suscribe el postulado, radical, de Baricco, según el cual Shakespeare es equiparable a Mickey Mouse?
Pues no. Ese es el tipo de cosa que todo el mundo está dispuesto a decir en un momento de "relativismo posmoderno" o pa ligar, pero que nadie cree, si aún puede decirse esto, "en su fuero interno". Porque cuando tú o yo escuchamos la palabra "Shakespeare" su resonancia, sus implicaciones, su sonoridad incluso, resultan ser completamente distintas a las de la palabra "Mickey Mouse". No es relevante si "tenemos razón" al sentirlas distintas; lo importante es que se nos antojan diferentes, como también lo son los términos "ternasco" y "baquelita". Cuando leemos esos dos términos en una misma frase experimentamos la sorpresa que se deriva de un contraste. Si después de esa experiencia le decimos a los demás que no hemos sentido contraste alguno sino que los dos términos "nos suenan iguales", estamos falseando la situación. Puede haber algún nivel inconsciente o preverbal en que esos dos términos queden indiferenciados en una masa sónica; pero más allá de eso, la cultura no es cosa preverbal, sino que se articula en una puesta en escena social. En esa puesta en escena juegan un papel decisivo los contrastes, las paradojas aparentes, las contraposiciones de términos dispares, que se nos aparecen como "portadoras de sentido". Y basta con leer cualquier titular periodístico para ver que la lógica de los medios -la lógica de la comunicación in extenso- está fundada en esas figuras retóricas, que ha tomado prestadas de la tradición poética -sin que ello haya cambiado, en ningún sentido, el concepto tradicional de "prensa", mucho menos el de "poesía".
Lo importante de la fase de Baricco no es lo que dice, que se ha venido diciendo, sea con voluntad provocadora o sincera, al menos desde los años cincuenta, sino su decisión, meramente retórica, de yuxtaponer términos dispares -decisión que se revela exitosa, ya que no "significativa", en la medida en que tú mismo has seleccionado esa cita, descartando otras frases que te parecían menos llamativas, porque en ellas ese contraste era menos patente o no existía. La conclusión de todo esto la ha enunciado muy bien Boris Groys: la frontera entre la alta cultura (que él llama "espacio del archivo") y la baja (que él denomina "lo profano") no se anula con un golpe de dados creativo, ni con "la deriva del capitalismo", ni con la debacle del sistema educativo; esa distinción es producida performativamente en el interior de cada obra, de tal modo que la tensión entre ambos estratos se convierte en estéticamente reveladora. Porque suscita tensión. Y, como tú sabes, yo entiendo que esa tensión se resitúa en el marco de la cultura pop, entre obras y estilemas que interpretamos como "alta cultura pop" y otros que nos parecen "basura pop". Por otra parte, la frase de Baricco parece pasar por alto que esos dos estratos no son inamovibles, y que nuestras opiniones sobre ellos les parecerían absurdas a los maestros del pasado. Así, Moratín consideraba a Shakespeare como un autor de segunda, y en esto recogía la opinión generalizada del establishment cultural de su época, esto es, los Ilustrados, para quienes el autor del "Tito Andrónico" era un exaltao y un hortera. Por su parte, Eisenstein consideró Fantasía la mejor película de su tiempo; si pudiera volver a la vida y escuchara que el mundo en torno se está disneyizando a marchas forzadas le parecería una excelente noticia, y no comprendería nuestras reservas al respecto. La distinción entre "niveles culturales" ha cambiado mucho y seguirá cambiando; lo que se mantiene intacto es la convicción de que esos estratos, sean cuales fueren, están en contraste simbólico, político y estético, y no en fraternal armonía.
Posiciónese frente a la sociedad de consumo: ¿El capitalismo ¡mola! (McCaffery), o no demasiado?
1) Tal como yo lo recuerdo, Larry McCaffery no dice exactamente que le guste el capitalismo -aunque en efecto le complazcan músicos como Bruce Springsteen y no parezca tener ninguna agenda política "en contra" de aquél-, sino que constata lo siguiente: a) El capitalismo no es un sistema homogéneo, sino que está recorrido por resquicios y fisuras. b) El empresario no siempre es consciente de las consecuencias simbólicas o políticas de lo que vende. Luego: c) Es posible hackear el capital y usarlo "como si sólo fuera un medio" para transmitir valores contraculturales. Para McCaffery esos valores los pueden transmitir, básicamente, los prosistas -nada dice sobre los poetas, ni sobre los artistas en general, y sus referencias a la música no van mucho más allá de la que se ha apuntado antes. De ahí el movimiento literario avant-pop tal y como él lo formuló en los años noventa, y que dio a conocer a autores como David Foster Wallace y George Saunders -y también a otros que no han sido traducidos, y deberían, como Susan Daitch o Curtis White.
La propuesta de McCaffery es una típica adaptación norteamericana de la "cultura crítica europea", y resulta tan irrebatible conceptualmente como limitada políticamente. En la práctica está más o menos restringida a un ámbito, donde él mismo trabaja, y en el cual su sueño de un capitalismo que trae la contracultura en bandeja de plata sí se cumple. Ese ámbito es la universidad norteamericana, o al menos un sector de los departamentos de literatura y teoría cultural cutting edge. Esos medios son, en general, más de izquierdas que la universidad española y en algunos casos incluso más que los movimientos contraculturales de aquí. En ese espacio, como decían los ciberpunks, "el futuro ya ha sucedido". Cosa distinta es qué ocurre más allá del campus.
2) La frase "el capitalismo mola" será meramente tautológica o trivial si la enuncia un fashion victim en una tarde de rebajas; sólo se volverá significativa si su emisor es una punk que habla en un contexto cultural respetable. Ese contexto no es sólo el trasfondo sobre el que se proyecta esa afirmación, sino que resulta indispensable para que cobre sentido. Para creer que esa frase es significativa, o sintomática, o aunque sólo sea para encontrarla graciosa, es preciso creer a pie juntillas en la distinción entre un espacio culturalmente legitimado y otro no legitimado o imposible de legitimar. En este caso, la relación entre esos dos ámbitos es la irrupción del "discurso del interés económico" en el mundo cultural, que se define y produce a sí mismo, como señaló Bourdieu, como "mundo sin interés". Es posible, y aun deseable, atentar contra la autoestima del mundo de la cultura por medio de declaraciones utilitaristas o incluso arribistas; en cambio, no es posible llevar a cabo un acto de "puro interés" en un medio que se ha producido simbólicamente como "desinteresado". Aun cuando ese acto fuera de veras "absolutamente interesado", sería inevitable percibirlo, en alguna medida, como una "estrategia creativa" o incluso como un "manifiesto". Lo que a McCaffery le mola no es el capitalismo, que por otra parte no se "goza" sino que se "experimenta como condición inevitable o naturaleza de segundo grado"; lo que le complace son los efectos estéticos, y principalmente literarios, generados por la irrupción del discurso sobre el dinero en el discurso de los valores culturales. Sería absurdo decir que esa complacencia ocurre "en un espacio de indeterminación y sindiós entre los valores culturales". No: McCaffery se refiere a un tipo de placer estético sumamente sofisticado, que presupone consideraciones y matices que resultan del todo extrañas al "discurso del mercado", y que no sólo no cuestiona las diferencias entre los ámbitos sino que las produce y especifica por medio de un contraste particular.
3) En la primera frase del epígrafe anterior he introducido una modificación respecto del género esperable de los protagonistas: he usado el masculino para fashion victim y el femenino para punk. Aunque existen hombres víctimas de la moda y mujeres punk, la mayor parte de los lectores esperan que en un texto cualquiera la "atribución de género" sea la inversa. A eso se llama "machismo del oyente"; la sensación de extrañeza que ha experimentado el lector al leer esa frase es una perturbación del machismo. Lo que intentado apuntar con este recurso es un argumento muy concurrido en la teoría feminista: los géneros son producidos técnicamente en el marco del sistema de mercado, sea como mercancías o como productos con atribuciones específicas. Cuando el lector de esa frase piensa "Pero, ¿por qué pone una punk y no un punk? Debe ser un error de picado", el movimiento punk se nos aparece como codificado por un sistema superior y más extenso que la "distinción entre cultura oficial y cultura underground". El capitalismo produce géneros y distinciones genéricas, como también produce subjetividades, afectos, vínculos, amores, filias y fobias. La dinámica emocional que genera incluye también su propia coartada, de tal modo que "los intereses creados" y "los afectos inducidos" los percibimos como propios e intrínsecos. Todo ello es malo. Malo. Muy malo. No tengo ninguna "ambigüedad posmoderna" al respecto, y tampoco creo en un "libre juego de los signos y de los significantes"; ese juego siempre está sometido a una jerarquía, que también es mala. En una situación de coerción y sobredeterminación de las subjetividades, me parece una banalidad defender una posición del tipo "¡Arriba esos ánimos, que el sistema de mercado no está tan mal: también hay buenos artistas, también hay cancioncillas deconstruidas; siga comprando latas de sopa Campbell's, que en algunas viene de premio un 'contenido contracultural'!" Uno se puede poner sarcástico, como en esta última frase, porque esa la única manera de reproducir una situación delirante, pero aquí el humor no debería ser confundido con la trivialización, o espero que no lo sea. Lo que yo propongo es desarrollar estas tesis en forma de autoanálisis crítico, sarcástico, exorcista y augustiniano del capitalismo de cada cual. My personal capitalism. El capitalismo eres tú; no podría funcionar sin ti; podría haber fallado por algún lado, pero no llegó a fallar porque tú, como consumidor perfecto, lo has impedido. Creo que sólo a partir de esta premisa autocrítica se puede desentrañar el entramado de relaciones que crea el sistema de mercado.
Pongámoselo fácil a sus detractores —que seguramente a estas alturas ya sean caterva—. Dígame, ¿algún clásico que no haya leído?
Pues de entre los muchos clásicos que no he leído, se me ocurre ahora mismo mencionar el Africade Petrarca, por lo que sé sobre él de segunda mano: que en su momento él lo consideró su gran obra -"alta cultura" de la época-, y que lo creía muy superior al Canzoniere, que en su opinión sólo eran versillos en vernáculo, y que, por tanto, sí he leído -aunque no me gusta mucho.
Advierto dos tendencias en la narrativa mutante española: por un lado el afterpop o «erudición de lo popular», que diría Fernández Mallo; y por otra esa suerte de bad trip a la baja cultura pop (o «espeleología del gusto», si quiere, siguiendo Homo Sampler) encarnado por Vilas y su «interpretación semiológica de los videoclips de Paulina Rubio» (algo, por cierto, ilustrado a la perfección en su texto sobre la novela gráfica de Horrocks, Hicksville: «A la historia extraoficial de los cómics le corresponde, pues, una reconsideración sobre el concepto de cultura pop: no ya el pop urbano y globalizado, sino un pop exquisito, ruralizado, primitivo y elemental, desprovisto de interés económico y liberado de las tiranías mercantiles»). ¿Es Vilas, pues, una excepción dentro del elitismo pop que promulga(n); ejemplo de alguien aún más bizarro, en buena medida capaz de llevar a cabo la conclusión de la tendencia al solapamiento de clases de la que Tocqueville habla en ‘La democracia en América’ (!)[1], pero llevado al terreno de lo cultural?
Bueno, me parece una lectura la mar de interesante, si bien tengo la impresión de que esos dos "modos de abordar el pop" que tú describes son simultáneos y no contrapuestos, que se necesitan y no se excluyen. Sobre todo porque el momento histórico en que esos dos aspectos coexisten puede ser descrito como un instante de "efusión de las temáticas pop en la literatura y el discurso sobre ella". Este instante es exclusivo de la narrativa; no se puede predicar lo mismo del arte y de la música, que han experimentado este proceso de manera distinta, y quizás más temprana. En un momento así esos dos terrenos se exploran de manera análoga, y en el mismo proceso cultural.
Lo mismo vale para otros autores que a veces han sido incluidos en esta definición y a veces no. Hernán Migoya realiza en sus cómics y libros un cierto retorno a algunos "esenciales de la cultura popular", con figuras como el kiyo, géneros como la novela pulp y actitudes como el "anti-intelectualismo". Kiko Amat, por su parte, funda su trabajo en lo que tú has llamado "erudición pop": en sus artículos para EP3 explica los estilos de moda de las tribus urbanas del pasado; en los que escribe para La Vanguardia desarrolla la figura del gourmet pop experto en música, libros y cine; en sus novelas propone una reconsideración literaria de todo ello, considerado como parte de la tradición vanguardista. Esas dos propuestas son distintas en sus estrategias y en sus resultados, pero resultan complementarias por la posición simbólica que adoptan. Primero, porque la erudición es un rasgo común a las dos; todos somos eruditos en alguna modalidad del pop; sólo hace falta que se abra la veda y que ese saber pase a ser considerado literariamente valioso. Por cierto que esa "apertura" no es ni espontánea ni personal; es parte de un proceso de socialización de la cultura del cual todos los autores son bien conscientes; el genio lego no existe. Segundo, porque el "anti-intelectualismo como estrategia punk en el marco del mundo literario" no tiene absolutamente nada que ver con "el anti-intelectualismo de la calle", si es que tal cosa existe. Hernán ha intelectualizado lo que él considera "cultura popular de veras", de la misma manera que Kiko ha intelectualizado a su modo la tradición de las tribus urbanas, aunque ambos crean, o digan creer, que lo que hacen es "espontáneo y anti-académico". Más academicismo hay en una sesión de dj de Kiko que en muchas clases de la universidad, y lo digo en el buen sentido: ojalá la universidad pudiera articular sus saberes de manera tan sistemática como está articulado el "saber sobre música" en RockDeLux o en Go!Magazine.
Por tanto, la cuestión que tú planteas sólo podrá diferenciarse o confrontarse a lo largo de la historia y en relación con algunas modificaciones de percepción. En la estética afterpop los referentes de la cultura de consumo, en sus distintos estratos, han adquirido el rango de "referentes con sentido", lo cual es completamente distinto de lo que ocurría en la época del pop art, en que esos o parecidos referentes eran abordados más bien como "síntomas", como "cuerpos del delito capitalista" o como bibelots. Por ahora esa premisa ha unificado, a grandes rasgos, las distintas "evaluaciones del sentido del pop" que se dan en sus autores. Pongo un ejemplo análogo: en el contexto del surrealismo todos los autores -todos- consideraban "el inconsciente" como el "referente significativo", y habían desvalorizado la realidad tangible. En ese contexto hubiera sido inexacto, y quizá injusto, postular una distinción estética entre "autores del inconsciente freudiano" y "autores del inconsciente junguiano". Uno podría decir que Dalí es más freudiano porque trabaja con lo pulsional y lo sexual, mientras que Max Ernst resulta ser más junguiano porque trabaja con los mitos y las premoniciones. Pero esa distinción sólo tiene sentido si se elabora retrospectivamente, y como matiz dentro de un fenómeno estético más o menos unificado.
No me tome por un quisquilloso, mon dieu, ¿pero cómo explicar que en el mismo grupo de autores fascinados por el blog como herramienta periodística de primer orden —salvo alguna que otra excepción gloriosa con contenidos originales—, buena parte de sus bitácoras no sean más que un copy&paste de artículos impresos o ejercicio de autopromoción? Resulta un tanto… ¿cínico? (glup), ¿no…?
No sé exactamente a qué blogs te refieres, pero en cualquier caso parece claro que este debate, si lo hay, debería plantearse con ejemplos concretos. En general también me llama la atención la "deriva autopromocional" de algunos blogs, pero sin duda eso me pasa por viejuno y por no haber entendido bien a qué se juega. Lo que define al bloguero es su decisión de asimilar las funciones y autoridades que hasta hace poco correspondían al periodista, incluyendo el crítico cultural (que informa sobre productos de todas las áreas creativas), el polemista (contra todo y contra todos), el responsable de la sección de cartas al director (organizando los posts) e incluso el ombudsman. Me figuro que la última de esas funciones era la de "responsable del departamento de publicidad". Pero claro, si hablamos de un ámbito de "externalización total del sujeto como dispositivo en el ámbito del consumo", pues ahí tiene poco sentido diferenciar entre "expresiones humildes" (reseñar una película) y "expresiones inmodestas" (promocionar la propia obra). Temo que tu pregunta conlleva una "exigencia de modestia" que en ese contexto resulta insostenible, pero así estamos todos ante los nuevos medios: les pedimos cosas que corresponden a otra época, e invocamos valores en los que quisiéramos creer. O sea que no sólo somos tú o yo, sino que una fase de la comprensión y adaptación a los nuevos medios es una demanda viejuna de "sentido y moralidad" tradicionales.
Y usted, ¿qué blogs sigue?
Últimamente me he aficionado a algunos blogs sobre feminismo, como por ejemplo el de María Llopis, el pornoterrorismo o ptqkblogzine.
Sé que le apasionan los cuestionarios difíciles, así que esta vez le voy a dejar en manos de Sartre: ¿Qué, por qué y para quién escribir?
Para quienquiera que quiera echarse unas risas.
Javier Calvo, en Esquire (noviembre de 2008): «La desventaja [de las generaciones] es el Cansancio de la Repetición». Añádase a esto que asistimos a una suerte de segunda oleada de escritores mutantes. ¿Cuánta vida le queda al grupo? (Para que no crea que soy un enemigo acérrimo: alguna que otra vez comenté que el riesgo de llevar a cabo una literatura comprometida con una época cuyas tendencias están en continuo devenir —algo muy loable en el código deontológico del escritor, por cierto— no es otro que el de la desaparición fugaz, del mismo modo que una publicidad brillante deja de ser efectiva a las pocas semanas de su emisión).
Bueno, como tú sabes toda esta historia no la concibo como "un grupo", sino como una serie de encuentros, intercambios y proyectos entre gente de distintos ámbitos creativos. En la difusión de todo ello hay que diferenciar entre dos instancias que información, que han producido discursos distintos. A los que trabajamos en ensayo nos interesa, sobre todo la estética. En cambio, a los que trabajan en periodismo cultural, aunque también manejan criterios de estética y de otras disciplinas, les concierne, sobre todo, la sociología de la cultura. Esto explica que en el traslado de un ámbito a otro a veces haya espectros que queden "lost in translation". Términos de estética tales como la "pangea" de Vicente, la "postpoética de Agustín o los míos propios, cuando se enuncian en textos de periodismo cultural, se han reformateado a veces como si definieran un grupo de narradores unificado por criterios generacionales. Mi visión de la historia no es generacional, no es exclusivamente novelística y no está fundada en afectos personales, que son cosa privada, sino en afinidades creativas, que las puedo sentir igual con un artista que con un narrador, igual con alguien nacido en el 75 que con alguien nacido en el 57.
Se le ve muy cómodo, y con una impronta reconocible desde varias millas a la redonda, en la escritura de ficción: ¿para cuándo una novela o una nueva colección de relatos de Fernández Porta®?
Tengo terminado un libro de relatos, un bestiario, del que he ido publicando algunos adelantos en revistas y en antologías, alguna de ellas en traducción inglesa. Se trata de un bestiario, y desarrolla algunos temas que salen en el ensayo sobre UrPop, aunque en este caso se trata más de "lo animal" que de "lo primitivo". Lo publicaré más adelante. 



[1] «Si examinamos lo que ha sucedido en Francia cada medio siglo desde el siglo XI, no podremos dejar de notar que, al final de cada uno de estos períodos, se ha producido una doble revolución en el estado de la sociedad. El noble ha bajado en la escala social y el plebeyo ha subido. Uno desciende cuando el otro asciende. Cada medio siglo están más cerca, y pronto van a encontrarse.»

Los herederos de Susan Sontag – Postdata

Los herederos de Susan Sontag – Postdata — Prodavinci









“Cada época debe reinventar para sí misma su proyecto de ‘espiritualidad’”, leemos en la primera línea del primer ensayo de Estilos radicales, la continuación lógica de Contra la interpretación y una de las estrellas más brillantes de la constelación textual de Susan Sontag.
La crítica cultural, narradora, dramaturga, activista política y directora de cine reunió en Styles of Radical Will —publicado hace exactamente cuarenta años— algunos de sus textos icónicos de los años 60 y 70. En él conviven reflexiones y análisis sobre la pornografía, las relaciones entre el teatro y el cine, la obra de Cioran, Bergman o Godard; y Viaje a Hanói, una las crónicas más desafiantes de la historia de la literatura de viajes, porque en ella la autora constata que es incapaz de entender Vietnam del Norte, mientras que los miles de escritores viajeros que la precedieron alimentaron la ilusión de que comprendían las realidades que visitaban.
A los quince años de su muerte y tras la publicación de sus diarios íntimos, tiene todo el sentido preguntarse por el legado de Susan Sontag, por sus herederos: ¿qué escritores están en estos momentos siguiendo ese camino ecléctico, combinando la obra creativa con la reflexiva y analítica? ¿Quién cree como ella en la literatura y las artes visuales como vasos comunicantes? ¿Quién investiga, como lo hizo la autora de Sobre la fotografía, tanto en el arte más hermético y sofisticado como en el más transparente y popular?
Muchos, por suerte. Hace diez años todavía resultaba extraño que un escritor publicara reseñas de series de televisión o analizara videoclips, pero en un tiempo récord se ha normalizado el análisis crítico de cualquier parcela mediática y cultural.
No hay más que abrir cualquier libro de Eloy Fernández Porta —quien ha ganado el premio Anagrama de Ensayo y el Ciudad de Barcelona— para constatar que, a la hora de pensar un fenómeno sociológico, se ha vuelto indispensable la lectura comparada del mayor número posible de textos producidos en lenguajes distintos.
Editorial Anagrama
Así, Emociónese así. Anatomía de la alegría (con publicidad encubierta) o En la confidencia. Tratado de la verdad musitada alternan la exégesis de campañas publicitarias, obras de arte contemporáneo, cómics, teleseries, películas, obras de teatro o novelas, para entender el mercado de las emociones en el siglo XXI.
Como los de Sontag, los libros de Fernández Porta son laboratorios en que se suceden los experimentos hipnóticos. Pero si en la autora de En América todavía se conserva un cierto respeto por los géneros, en los del autor de Afterpop los límites han dejado de estar claros. La poesía, la crónica autobiográfica o incluso la ficción especulativa ocupan espacios significativos de unos libros de ensayo que a menudo parten de Ovidio o de Shakespeare para acabar en la filosofía política o en la sociología de las emociones, tras atravesar el pornoterrorismo, la cocina étnica o el canal FOX.
La pasión cinematográfica de Sontag no pudo conocer el cortocircuito digital; pero en sus últimos años de vida se enamoró de internet, hasta el punto de disponer diversos ordenadores con conexión telefónica en su casa de Nueva York, para poder consultarlos en cualquier momento. Otro de los grandes escritores de nuestra época, Teju Cole —en cambio— se ha formado como fotógrafo en plena transición entre el arte de la luz y el de las imágenes digitales, entre la fotografía y la posfotografía. Y, como Sontag, ha tendido puentes entre la crítica cultural, la creación literaria y las artes visuales.
Sobre todo en sus dos últimos libros. Blind Spot pone en diálogo sus propias fotografías con textos breves que participan del ensayo, la crónica y la poesía. Y en varios de los textos reunidos en Cosas conocidas y extrañas analiza brillantemente cómo Google ha cambiado nuestra relación cotidiana con las imágenes y cómo una zona interesantísima del arte y de la fotografía actuales trabaja precisamente con las herramientas que proporciona el buscador.
Editorial Anagrama
Esa investigación la comparte Cole con Alessandro Baricco, autor de un libro fundamental para introducirse en las metamorfosis de nuestra época, Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación, quien acaba de publicar en Italia The Game, su posible segunda parte (doce años más tarde).
Se trata de una inteligente reconstrucción de la digitalización del mundo desde el videojuego Space Invaders (1978) hasta Amazon: cómo a través de estrategias informáticas y lúdicas se ha ido construyendo una nueva estructura ontológica y mitológica, que Baricco explica tanto en su ensayo creativo como con mapas conceptuales (firmados por 100Km Studio).
Entre la generación de Sontag (que nació en 1933) y la de Cole (1975) se encuentra la de Siri Hustvedt —quien no por casualidad escribe el prólogo de Blind Spot— y Chris Kraus (ambas de 1955). Novelistas y críticas culturales, pensadoras narrativas y anfibias, Husvedt es también una gran ensayista sobre ciencia, mientras que Kraus ha dirigido varias películas y es una reconocida crítica de arte contemporáneo.
Alpha Decay
Sus novelas —como Amo a Dick o Sopor— y sus libros de no ficción —como Video Green— comparten una galaxia de personajes desorientados en un horizonte de instituciones artísticas a la deriva. Instrumentalizado por el mercado y por los programas de posgrado de las universidades, tras la caída del Muro de Berlín de la que habla Sopor, el arte ha perdido la fuerza política que tanto defendió Sontag, quien sí se sentía cómoda en el incómodo rol de “intelectual”.
Tal vez sea ésa la diferencia principal entre la autora de La enfermedad y sus metáforas y los escritores que han seguido —consciente o inconscientemente— su camino transgenérico, su fe en el ensayismo creativo y en las narrativas que piensan, su apertura a todas las expresiones artísticas contemporáneas. En el siglo XXI el compromiso político de los escritores difícilmente sale fuera de los límites de sus textos.
Hace pocos meses se cumplió el vigésimo quinto aniversario de la representación, dirigida por Sontag, de Esperando a Godot en un Sarajevo asediado por francotiradores. También estaba allí Juan Goytisolo, otro maestro de la literatura experimental, otro intelectual comprometido. Aunque sus gestos —para bien o para mal— tuvieran fecha de caducidad, sus obras abiertas y estimulantes siguen generando el futuro en que leemos y vivimos.
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Este artículo fue publicado originalmente en The New York Times en español.

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