domingo, marzo 15, 2009

el cuervo versus semprun



el cuervo

UNA VEZ, AL filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es —dije musitando— un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor —dije— o señora, en verdad vuestro perdón
imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente —me dije—, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha —le dije—,
no serás un cobarde,
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

Mas el cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda —pensé—, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de ‘Nunca, nunca más’.”

Mas el cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir granzando: “Nunca más.”

En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable —dije—, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta!” —exclamé—, ¡cosa diabolica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Profeta! —exclamé—, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

“¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! —le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

Y el cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

jueves, marzo 05, 2009

era un dia en Asia



en los espejos dormian los bazares


y la fatiga musitaba entre los dedos del barbero.


Los Barberos de Asia


pastorean mis sueños


y protegen en la penumbra


los que el sol invoca.


Tarde o temprano


la muerte barre


y mis cabellos no mienten


cuando me preguntas la edad de la partida


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gato vadio e Pimenta Negra

gato vadio

E Pimenta Negra

Fenestras de POrtugal

jueves, febrero 19, 2009

el blues que nos alimento en las derrotas

Eran los años 70 recien cumplidos cuando militabamos en la vida desde la clandestinidad mas encendida, años de dorados escondites, cuya austeridad nos mantenian bendecidos por la pobreza.
Asi en el camino era natural encontrarnos con santos guerreros titiriteros funambulistas fugados perseguidos seguidores escondidos visionarios enmudecidos charlatanes vendedores cuentistas profetas de bolsillo y profetas desapercibidos caminabamos acompañandonos en soledades a estrenar, las derrotas se sucedian dibujando una mapa de navegaciones y naufragios que aún estaban llenos de ternura lo cual les hacia comestibles.
Y un himno que nos zurraba la melancolia mas esplendida: Alabama de Coltrane, EH, Toño!!!!,
Alejandro, Compadre, Mistox, Fernando, Edu, P., ....

martes, febrero 03, 2009

de Patrick Modiano



Realmente sorprendente. Patrick Modiano sin duda algua es uno de los grandes, unico en su transparente cocina del alma. En este libro, DORA BRUDER,
el prologo de ADOLFO GARCIA ORTEGA
sus entusiastas palabras hacen justicia a una obra realmente asombrosa. Detallar el dolor nomada, esa inquietante y terrible disolucion de una vida en el magma abrasivo del odio exterminador, es una labor que Modiano realiza sin contemplaciones, sin ninguna muleta que amaine lo mas minimo el viento terrible de lo terriblemente humano, el arrasador vendabal del crimen que deja el corazon del que lo enfrenta absolutamente desnudo, desprotegido ante la parte que uno mismo lleva de culpable, de responsable ante tanta barbarie.
(Entre esta historia y un angel mas, leo el ultimo articulo de Adolfo, reflexiones sobre Gaza, y siento lo duro que es enfrentar la estupida crueldad de los que poseen motivos y razones para el exterminio. Y lo reconfortante que es ver al amigo pensando sin tapujos, sin trabas, discurriendo en un discurrir pleno de reflejos y orillas: Nombrar como parte de la estrategia a seguir en Oriente Medio, el reconocimiento de Iran como parte de un cambio que rompa definitivamente con lo que ha sido un fracaso izado sobre una montaña de dolor,muerte, rabia e impotencia sin limites, prepotencia, crueldad e ignorancia sangrienta, todo ello materia prima virulentamente fertil de mas terror (quien administra y gestiona tamaña produccion sin duda alguna de alta y asquerosa rentabilidad).) Es la unica idea realmente brillante que he escuchado estos dias. Sin duda siempre es mejor que en el gallinero haya muchos gallos ya que de momento parece imposible que dejen de existir.

Una adolescente perdida en los pliegues del pasado resume en su desoladora peripecia vital el sufrimiento de toda una época: el continente europeo en la era hitleriana, visto desde la perspectiva actual, y la aventura moral del escritor que trata de recobrar la verdad de aquel tiempo y aquellos seres.
El 31 de diciembre de 1941, en el periódico Paris-Soir, apareció un anuncio dramático: unos padres buscaban a su hija, de 15 años, que se había fugado de un colegio de monjas. Nueve meses más tarde, el nombre de la muchacha aparece en una lista de deportados al campo de exterminio de Auschwitz. Al filo de estas dos desapariciones sucesivas conocemos el destino de todo un pueblo, de toda Francia y de toda Europa, en un momento de dolor y violencia, en el que la pureza resalta sobre un fondo de destrucción. Pero el tema del libro no es sólo la vida de Dora Bruder, sino la búsqueda del propio autor que trata de reconstruir aquella biografía borrada.
Con un estilo contenido, de una brevedad y exactitud estremecedoras, Patrick Modiano, uno de los mayores autores franceses contemporáneos, ilumina desde elpresente el dolor, el horror y el sufrimiento del pasado, pero también su poesía. «Dora Bruder es su mejor novela. E incluso creo que es una de las mejores novelas aparecidasen los últimos años en Europa… Es Modiano en la cumbre de su narrativa», Adolfo García Ortega.

cosas de mi amigo

jueves, enero 29, 2009

The Influencers, partes de la resistencia

5 - 6 - 7 de febrero
Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona
Carrer de Montalegre 5, Barcelona

Llega el capítulo número 5 del proyecto The Influencers, un festival que se dedica a explorar armas no convencionales de comunicación. A lo largo de estos años, ha sido definido como galería de proyectos inclasificables, investigación sobre la guerrilla de la comunicación, muestra de ciencia ficción en el presente, y hasta talk show que no se ve en la tele; pero, en el fondo, The Influencers es simplemente un laboratorio de ideas: un think-tank que durante tres intensos días se dispone a entrelazar historias de tergiversación, manipulación y transformación de elementos vivos de las culturas contemporáneas.

Basado en hecho reales


Los protagonistas del festival son 8 proyectos invitados: ejemplos de intervenciones reales en el corazón de la selva global, allí donde se encuentran las tropas de la cultura del consumo, de la información de bajo coste, de las últimas tendencias, del fetichismo tecnológico. Un territorio donde, a pesar de todo, las fronteras son fluidas, atravesadas de modo casi continuo y difícilmente controlable por ráfagas de ideas alternativas. La voracidad de las culturas comerciales y la capacidad de infiltración de las culturas alternativas provocan que se produzcan mutaciones en las dos direcciones, a veces tan rápidas y deslumbrantes como relámpagos, otras veces capaces de erosionar lentamente las expectativas más habituales. Los proyectos invitados son ejemplos de este tipo de mutaciones de alto potencial, realizados con espíritu visionario, además de inteligencia y normalmente de presupuestos limitados.

Buscadores de historias

En estos cinco años The Influencers ha ido entrelazando prácticas muy diversas y esta vez no haremos excepciones: graffiti, tecnologías semi-digitales o analógicas, escritura, acción en el espacio público, anti-propaganda, memética y mitopoiética. No rompemos fronteras entre disciplinas por el simple gusto de hacerlo, sino porque en el mundo actual es simplemente inevitable. Nos atrae esa mezcla descontrolada entre culturas alternativas y cultura de masas y buscamos ideas prácticas, historias, relatos que hablen desde un punto de vista nuevo. Por supuesto, lo último que nos interesa es que todas las historias hablen el mismo idioma. Lo que sí tienen en común, su signo distintivo, es el gusto por el riesgo, el impulso de estos autores hacia la construcción de máquinas peligrosas, las posiciones políticamente incorrectas, las tecnologías aparentemente anacrónicas o, simplemente, el desafío puesto al sentido común.

El quinto episodio de la serie: tecnológico y post-digital


En este episodio dejaremos (aparentemente) de lado algunos elementos clave de las primeras ediciones como la tergiversación explícita de los mensajes de la cultura de masas y la manipulación de las últimas tecnologías digitales. Este año veremos proyectos cuya tecnología cuenta con un importante componente analógico: desde las temerarias creaciones de SRL hasta las balsas de las Swimming Cities de Swoon, además de las grandes pantallas analógicas murales de Blu, las intrusiones televisivas de Ztohoven y hasta las narraciones colectivas y radicales de Wu Ming. Proyectos que en muchos casos nacen en una época y con una sensibilidad digital y que buscan estrategias analógicas para trasladar el enorme potencial de lo digital hacia el exterior de la pantalla.

Lenguajes, canales, público

La re-utilización y la tergiversación de los poderosos recursos de la cultura de masas han sido siempre elementos clave en todo tipo de culturas independientes. Muchos de los proyectos invitados en The Influencers 2009 utilizan los espacios e incluso algunas fórmulas de las culturas de masas para provocar sorpresas, reactivar la atención adormecida, entretener. Sin embargo, no lo hacen tergiversando mensajes comerciales, sino que de forma más sutil, buscan en el interior de esa cultura, o en sus territorios fronterizos, nuevos canales, nuevos lenguajes y nuevas maneras de agregar un público o una comunidad.

El enorme éxito simbólico de las acciones relámpago de Improv Everywhere, el reconocimiento de SRL como clásico de la cultura industrial (a pesar de que en otra época se hubiera definido como underground), las cientos de miles de copias vendidas de las novelas de Wu Ming o incluso los más de 5 millones de consultas de uno de los vídeos de Blu, demuestran que existen formas distintas de las comerciales para captar la atención e involucrar a los demás. En estos experimentos de entretenimiento radical, probablemente, estamos viendo los gérmenes de una nueva posible cultura popular.

miércoles, enero 28, 2009

de ROBERT PETERS

Un poema de ROBERT PETERS, poeta americana nacido en los años veinte.

grulla

Una grúlla gris sobre una roca resplandeciente.
Podría ser de peluche,
salvo que guiña un ojo.
Se frota el pico
en su ala, levanta una pierna.
Agarro una piedra.
Un hueso cruje.
Un ojo rojo nada.
Vuelan plumas en el viento.


CRANE

A gray crane on a rock glares.
He might be stuffed,
except that an eye blinks.
He scrapes his beak
on his wing, raises a leg.
I grab a stone.
A bone cracks.
A red eye swims.
Feathers fly in the wind.

domingo, enero 25, 2009

e.e. cummings


gracias Señor por tan este increíble día
y por el verde espíritu saltarín de los árboles,
por este azul soñado como cielo; gracias por todo
lo natural, por todo lo infinito, por lo que dice sí

(estuve muerto y hoy estoy de nuevo vivo;
hoy es el cumpleaños del sol, el cumpleaños
de la vida, del amor y las alas, de la alegre
grande, cambiante, ilimitada tierra)

¿como podría viendo, escuchando, tocando
y respirando algún –levantado del no
de la nada absoluta- ser simplemente humano
dudar, oh inimaginable Vos?

(ahora los oídos de mis oídos oyen,
ahora los ojos de mis ojos ven)

sábado, enero 24, 2009

Off The Wall Illustration



Off The Wall Illustration

Por Jim Rowe


letras-musicas y cintasdevideo: ANDREA MANTEGNA /INGER CHRISTENSEN : La habitación pintada

letras-musicas y cintasdevideo: ANDREA MANTEGNA /INGER CHRISTENSEN : La habitación pintada

¡Qué bello llevar el cielo atado de un cordel
y desplegarlo ante la gente que mira embobada!

¿Qué sería mi pavo real sin su cola?
Amo a estos pájaros grandes y tontos,
que arrastran tras de sí la bóveda celeste,
que descubren lo que quisieran ocultar:
que el cielo es una cueva subterránea
en el fondo de una tierra aún mayor.
¡Qué bello llevar el cielo atado de un cordel!

[...]
¡Qué bello llevar el cielo atado de un cordel
y escuchar las palabras roncas de un pavo real!

poema de TOMAS SEGOVIA




- -
EL AMANECIDO

De pronto por oriente
Se nos ha empurpurado sin pudor este cielo
¿De qué imposible sangre leve y fresca
Es este ingenuo cuajo
Que se difunde por el agua limpia
De la pueril mañana
Sin enturbiar mínimamente
Su ágil virginidad?

La hora se pone en pie sin bajar la mirada
Y otra vez está todo por vivirse

¿Es que está ahora amaneciendo allá
En aquel tiempo mío
Y estoy yo descolgado de mi edad
Mirando cómo nace allá mi día
O es que ha venido el día aún viviente
A ver qué cara tiene hoy mi vida?

Lo que sé es que otra vez
Somos el cielo y yo adolescentes
Y entramos cada vez en cada nuevo día
Sin saber distinguir la intrepidez del miedo
Con dichosa ignorando asegurando
Que aunque al final hayamos renegado de mucho
De nada nunca habrá de renegar
Quien amanece.

México, 9 ene 09

lunes, enero 19, 2009

the Raven


the raven

Once upon a midnight dreary, while I pondered, weak and weary,
Over many a quaint and curious volume of forgotten lore,
While I nodded, nearly napping, suddenly there came a tapping,
As of some one gently rapping, rapping at my chamber door.
"'Tis some visitor," I muttered, "tapping at my chamber door,
Only this, and nothing more."

Ah, distinctly I remember it was in the bleak December,
And each separate dying ember wrought its ghost upon the floor.
Eagerly I wished the morrow; vainly I had sought to borrow,
From my books surcease of sorrow, sorrow for the lost Lenore,
For the rare and radiant maiden whom the angels name Lenore,
Nameless here for evermore.

And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain
Thrilled me - filled me with fantastic terrors never felt before;
So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating,
"'Tis some visitor entreating entrance at my chamber door,
Some late visitor entreating entrance at my chamber door;
This it is, and nothing more."

Presently my soul grew stronger; hesitating then no longer,
"Sir," said I, "or Madam, truly your forgiveness I implore;
But the fact is I was napping, and so gently you came rapping,
And so faintly you came tapping, tapping at my chamber door,
That I scarce was sure I heard you", here I opened wide the door;
Darkness there, and nothing more.

Deep into that darkness peering, long I stood there wondering, fearing,
Doubting, dreaming dreams no mortals ever dared to dream before;
But the silence was unbroken, and the stillness gave no token,
And the only word there spoken was the whispered word, "Lenore!"
This I whispered, and an echo murmured back the word, "Lenore!"
Merely this, and nothing more.

Back into the chamber turning, all my soul within me burning,
Soon again I heard a tapping somewhat louder than before.
"Surely," said I, "surely that is something at my window lattice:
Let me see, then, what thereat is, and this mystery explore,
Let my heart be still a moment and this mystery explore;
'Tis the wind and nothing more."

Open here I flung the shutter, when, with many a flirt and flutter,
In there stepped a stately raven of the saintly days of yore;
Not the least obeisance made he; not a minute stopped or stayed he;
But, with mien of lord or lady, perched above my chamber door,
Perched upon a bust of Pallas just above my chamber door,
Perched, and sat, and nothing more.

Then this ebony bird beguiling my sad fancy into smiling,
By the grave and stern decorum of the countenance it wore.
"Though thy crest be shorn and shaven, thou," I said, "art sure no craven,
Ghastly grim and ancient raven wandering from the Nightly shore,
Tell me what thy lordly name is on the Night's Plutonian shore!"
Quoth the Raven, "Nevermore."

Much I marvelled this ungainly fowl to hear discourse so plainly,
Though its answer little meaning, little relevancy bore;
For we cannot help agreeing that no living human being,
Ever yet was blest with seeing bird above his chamber door,
Bird or beast upon the sculptured bust above his chamber door,
With such name as "Nevermore."

But the raven, sitting lonely on the placid bust, spoke only
That one word, as if his soul in that one word he did outpour.
Nothing further then he uttered; not a feather then he fluttered,
Till I scarcely more than muttered, "other friends have flown before,
On the morrow he will leave me, as my hopes have flown before."
Then the bird said, "Nevermore."

Startled at the stillness broken by reply so aptly spoken,
"Doubtless," said I, "what it utters is its only stock and store,
Caught from some unhappy master whom unmerciful Disaster,
Followed fast and followed faster till his songs one burden bore,
Till the dirges of his Hope that melancholy burden bore,
Of "Never - nevermore."

But the Raven still beguiling all my fancy into smiling,
Straight I wheeled a cushioned seat in front of bird, and bust and door;
Then upon the velvet sinking, I betook myself to linking,
Fancy unto fancy, thinking what this ominous bird of yore,
What this grim, ungainly, ghastly, gaunt and ominous bird of yore,
Meant in croaking "Nevermore."

This I sat engaged in guessing, but no syllable expressing
To the fowl whose fiery eyes now burned into my bosom's core;
This and more I sat divining, with my head at ease reclining,
On the cushion's velvet lining that the lamplight gloated o'er,
But whose velvet violet lining with the lamplight gloating o'er,
She shall press, ah, nevermore!

Then methought the air grew denser, perfumed from an unseen censer
Swung by Seraphim whose footfalls tinkled on the tufted floor.
"Wretch," I cried, "thy God hath lent thee- by these angels he hath sent thee,
Respite - respite and nepenthe, from thy memories of Lenore!
Quaff, oh quaff this kind nepenthe and forget this lost Lenore!"
Quoth the Raven, "Nevermore."

"Prophet!" said I, "thing of evil!- prophet still, if bird or devil!
Whether Tempter sent, or whether tempest tossed thee here ashore,
Desolate yet all undaunted, on this desert land enchanted,
On this home by horror haunted- tell me truly, I implore,
Is there - is there balm in Gilead? - tell me - tell me, I implore!"
Quoth the Raven, "Nevermore."

"Prophet!" said I, "thing of evil - prophet still, if bird or devil!
By that Heaven that bends above us - by that God we both adore,
Tell this soul with sorrow laden if, within the distant Aidenn,
It shall clasp a sainted maiden whom the angels name Lenore,
Clasp a rare and radiant maiden whom the angels name Lenore."
Quoth the Raven, "Nevermore."

"Be that word our sign in parting, bird or fiend," I shrieked, upstarting
"Get thee back into the tempest and the Night's Plutonian shore!
Leave no black plume as a token of that lie thy soul hath spoken!
Leave my loneliness unbroken! - quit the bust above my door!
Take thy beak from out my heart, and take thy form from off my door!"
Quoth the Raven, "Nevermore."

And the Raven, never flitting, still is sitting, still is sitting
On the pallid bust of Pallas just above my chamber door;
And his eyes have all the seeming of a demon's that is dreaming,
And the lamplight o'er him streaming throws his shadow on the floor;
And my soul from out that shadow that lies floating on the floor,
Shall be lifted - nevermore!

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